Volver a Dios
por J.C. Townsend
¿Asististe alguna vez a la escuela Bíblica, leíste la Biblia, oraste y trataste de servir
a Dios? ¿Confiaste en Dios y creías que te cuidaba? ¿Permitiste que los quehaceres de
este mundo te apartaran de Dios poco a poco, como en la parábola del segador donde la
cizaña sofoca la semilla? “El que fue sembrado entre espinos, éste es que el que oye la
palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra y él se
hace infructuoso (Mateo 13:22).”
Ahora que ya no estás tratando de servir a Dios ¿Sientes un gran vacío en tu vida?
¿Extrañas la fuerza de su poder, y la satisfacción caminar diario con Jesús? Todos
necesitamos el poder espiritual que acompaña a aquellos quienes caminan con el Señor.
“Si Dios por nosotros, ¿Quién contra nosotros? Pablo escribió y concluyó, “Por lo cual
estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni principados, ni potestades, ni
lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos
podrá separar del amor de Dios, el cual es en Cristo Jesús nuestro Señor (Romanos 8:31,
38, 39)”.
En nuestra falta en el servicio a Cristo, también fallamos en enseñar a nuestros
niños acerca de Dios y en el plantar su palabra en sus corazones. Pablo instruyó a los
Padres, “Ustedes padres, no provoquen a ira a sus hijos, sino críenlos en disciplina y
amonestación del Señor (Efesios 6:4)”.
Cualquiera es libre de moral, dotado con el poder de decidir y responsable ante
Dios (Ezequiel 18:19-24; 2Corintios 2:10). Regresar a Dios es donde uno puede
encontrar paz, fuerza y perdón (Filipenses 4:6-7; Romanos 8:31-39). Volviendo a Dios es
que obtenemos la esperanza más allá de la muerte (Efesios 1:3-7; 20:12-15).
Si tú decides volver a Dios, hazlo con disposición. Cuando los hombres sabios
vinieron a Belén a buscar a Jesús, no se conformaron hasta encontrarlo (Mateo 2:1-2). No
descansaron hasta que lo hallaron. No deberías estar satisfecho hasta que hayas hecho
todo su esfuerzo para regresar a Dios y a su palabra. Estudiar las escrituras y tener un
corazón abierto es esencial (2Timoteo 2:15; Juan 5:39-40). El Señor ha prometido ayuda
a quien con sinceridad busca la verdad (Juan 7:17; 8:32).
Volver a Cristo, significa regresar a su iglesia (Mateo 16:18; Hechos 2:47; Efesios
5:22-30). Regresar a Cristo incluye aceptar y obedecer el evangelio de Cristo (Marcos
16:15-16; Romanos 6:16-18). Regresar a Cristo requiere una vida fiel en el camino del
Señor, la cual es la vida cristiana (Colosenses 3; Apocalipsis 2:10). Regresa a Jesús y
encontrarás, fuerza, poder y satisfacción.