LA IGLESIA DE CRISTO ES ESENCIAL PARA LA SALVACION
Por Doyle Crawford
Estas palabras de Jesús, "Edificaré mi iglesia y
las puertas del Hades no prevalecerán contra ella" (Mateo 16:18),
revelan su determinación de establecer su iglesia. Tal determinación
demuestra que él la consideraba importante.
La palabra "Hades" en la Biblia ("Infierno" en la
Versión King James), significa, de acuerdo con Webster, "El
estado o lugar de descanso de los muertos." Jesús murió
en la cruz del Calvario (Lucas 23:46) y entró al lugar de los muertos.
Pedro, sin embargo, aseveró en Hechos 2:27 que su alma no fue dejada
en ese lugar, sino que fue levantada (Hechos 2:32). Ni siquiera la muerte
podía retener el alma de Jesús ni evitar que edificara su
iglesia.
LA PALABRA "IGLESIA"
Un notable erudito del lenguaje del Nuevo Testamento ha expresado que
la palabra "Iglesia" (del griego "ekklesia"), en su
uso cristiano, quería decir: "(a) Una asamblea de cristianos
reunidos para adorar ... (b) Una compañía de cristianos ..."
Es evidente que Cristo edificó una compañía de
cristianos, que es lo que expresa la idea de edificación de que habló
Jesús. Sería más natural hablar de edificar gente
en una compañía que en una asamblea. Dondequiera que la gente
sigue fielmente las enseñanzas del Nuevo Testamento de Jesús,
son identificados como la iglesia de Cristo.
COMPRADOS POR LA SANGRE DE CRISTO
El apóstol Pablo conversaba con los ancianos de la iglesia de
Efeso, estimulándoles en sus responsabilidades hacia la iglesia (Hechos
20:17-28). Les recordó la importancia de ese grupo y sus deberes,
declarando que la iglesia era aquéllo que Cristo "compró
con su propia sangre" (Hechos 20:28). Descuidar su trabajo en la iglesia
del Señor significaría descuidar aquello por lo que Cristo
murió.
Jesús no le había restado importancia a esta compañía
por la que derramó su sangre. Descuidar nuestros deberes hacia la
iglesia hoy día es renunciar a las responsabilidades hacia el cuerpo
por el que fue derramada la sangre de Cristo. Apelemos a la razón.
¿Puede uno abandonar un deber tan importante y continuar agradando
a Dios? ¿Puede uno declarar no esencial a la iglesia, negándose
a formar parte de ella, y obtener aún la aprobación divina?
CRISTO, EL SALVADOR DE LA IGLESIA
Efesios 5:22-23 contiene una hermosa analogía entre la relación
de marido y mujer y la de Cristo y la iglesia. El versículo 23 dice,
"Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es
cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su salvador."
El apóstol concluye que maridos y esposas debieran imitar la relación
de Cristo y la iglesia.
Note que Cristo es "el salvador del cuerpo". Esto estaba
claro para los primeros cristianos, sabiendo que la iglesia era objeto de
la gracia contínua del Señor. El apóstol no dice nada
más para probarlo, sino que usa lo que ya sabían los cristianos
que era cierto para enseñar lecciones vitales sobre el matrimonio.
No sabía Pablo, escritor de la epístola a los Efesios,
de ningún otro grupo o persona que tuviera esta relación tan
especial con Jesús. Los fieles en el cuerpo de la iglesia eran bendecidos
por la salvación. ¿Puede uno abandonar la iglesia y gozar
aún de la salvación? ¿Cómo podría ser
esto cuando la iglesia es el grupo redimido por Cristo?
LA IGLESIA ES LA FAMILIA DE DIOS
Pablo escribió a Timoteo que él debería saber "cómo
conducirse en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente ..."
(1 Tim. 3:15). La palabra casa se usa a menudo en las Escrituras
para señalar una familia (ver Hechos 11;14; 2 Tim. 1:16). La familia
de Dios es conocida, por tanto, como la iglesia.
HIJOS DE LA FE
Nos dice Gálatas 3:26 que nos convertimos en miembros de la familia
de Dios al hacernos sus hijos mediante la fe. El versículo siguiente
nos dice cómo opera esa fe para hacernos miembros de la familia.
Dice: "Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo,
os habéis revestido de Cristo" (Gál. 3:27). Cuando por
fe en Jesús uno se bautiza en una relación adecuada con él,
uno se convierte en miembro de la familia de Dios, que es la iglesia.
UN CASO DE PRUEBA
"Y el Señor añadía cada día a la iglesia
a los que iban siendo salvos" (Hechos 2:47b). Este era el informe
de los muchos conversos después de la ascención del Señor
a los cielos. Hechos 4:23 se refiere a ellos como una "compañía",
y esa misma gente es llamada "la iglesia" (Hechos 5:11; 8:2).
¿Cómo fue esa gente añadida a la iglesia? Recibieron
bien la palabra y fueron bautizados (Hechos 2:41). Habiendo obtenido el
perdón, ahora eran hijos de Dios, miembros de la familia o iglesia
de Dios.
LO QUE LOS HOMBRES DICEN O LO QUE DICE CRISTO
La reacción del hombre hacia el concepto de la iglesia es variada.
Algunos dicen que no tiene importancia ni derecho a existir. Otros dicen
que es buena pero que hay otras instituciones igual de buenas. Y otros
dicen que es imperativo tener una iglesia pero piensan que una es tan buena
como la otra.
Una vez Cristo fue a sus discípulos y les preguntó, "¿Quién
dicen los hombres que es el Hijo del hombre?" (Mateo 16:13). Después
que ellos le dijeron las opiniones de otros, él les preguntó,
"Y vosotros, quién decís que yo soy?" (verso 15).
Pedro contestó que él era el Cristo, el Hijo del Dios viviente
(verso 16). Entonces Jesús le alabó por haber creído
más el testimonio de Dios que las opiniones de los hombres.
Los hechos sobre la iglesia son parecidos a la idea que se tiene acerca
de la persona de Jesús. Los hombres tienen muchas opiniones pero,
en las Escrituras, Dios ha revelado su voluntad acerca de la iglesia. ¿Qué
ha de creer usted con referencia a la iglesia? ¿Creerá usted
a los hombres más que a Dios?
PREGUNTAS
La palabra "iglesia" se refiere tanto a una _________________
de cristianos reunidos para adorar, o a una _______________ de cristianos.
Según Hechos 20:28, ¿qué fue lo que Cristo compró
con su propia sangre?
¿Quién es la cabeza de la iglesia? (Efesios 5:23)
Según el Nuevo Testamento, cuando la gente era salva, era añadida
a una compañía llamada ____________________.
¿Puede uno rechazar su participación y deberes a la iglesia
de nuestro Señor y estar aún agradando a Dios?